La calle es un rio chato,
que moja mis pasos de pies entumecidos
que me da inestabilidad y sensación
de caer en cualquier momento.
Esta lluvia lava, pero también no deja
cicatrizar heridas que con aire y sol,
serían otra cosa.
Camino, no me importa mojarme, estoy volviedo,
bajo las escaleras del subte,
convertidas en cataratas diminutas
que empapan aún más mis castigados pies,
la mirada clavadada en el piso, y se eleva lentamente
de frente, en la otra catarata baja alguien,
¿que estará pensando? el rostro duro, ajeno.
¿Y yo, en que estaría pensando si no pensara en esto
todo el tiempo? Ya, ahora ¿En que estaría pensando?
Juegos de la mente que dibuja sombras y soles lejanos,
subterfugios de los pensamientos que se disparan solos,
esos que están pegados a la piel.
De pronto el subte es un refugio impensado,
corta estadía pero los pies lo agradecen,
un poco de calor no viene mal a estos zapatos gastados,
rotos de caminar senderos imposibles y de intentar
retomar un camino ya transitado, que quizás no valga la pena,
el subte y los silencios de todos los que allí están
me aturden atronadoramente, silbo una canción, triste, pero silbo
y le pongo algo de música a mi corazón humedecido.
Vuelvo a casa, no al hogar, a casa,
el día no termina porque nunca se termina del todo,
siempre queda una pequeña luz encendida que te habla,
una figura que se mueve sigilosa y te dice que no se ha ido,
un recordatorio, algo que te dolerá en el cuerpo en la mañana,
estoy abajo, tratando de enterrar las miradas.
Adelante, sean bienvenidos
Bienvenidos a mi mundo, al refugio de mis ideas, al lugar donde puedo sin ningún temor expresar lo que siento y lo que me pasa "en tiempo real". Realmente es toda una experiencia y quiero compartirla con quien quiera leer.
lunes, 13 de septiembre de 2010
domingo, 12 de septiembre de 2010
Pensamientos del tiempo y una noche larga
La mirada borrosa,
una percepción difusa del tiempo
y de su paso que no percibimos, pero se va,
nos atraviesa como si fuera un fantasma
presuroso por llegar a ninguna parte,
y vemos tal vez, lo que no es, y lo que no será.
Camino po una ciudad insomne
con sus ojos abiertos y bien atentos,
que distingue los pasos errantes de aquellos
que tienen a dónde ir,
puedo abrazarme con cualquiera en este momento,
en esta noche dónde me urge abrazar.
Un cuerpo vacío, uno que no quiero,
un cuerpo que no busqué pero que ahí está
como la costa del que lleva años perdido en el mar
la ilusión de estar a salvo, el espejismo oscuro
y engañoso otra vez de la visión difusa.
Mientras que extrañar ya no tiene caso,
porque se me borraron las líneas de tu boca
dibujadas con arena, con este viento casi intencional.
Porque pasaron ya tantos días sin la sensacion de compañía
que mi cuerpo no entiende que es, y acepta lo que hay,
extrañar...que era extrañar?
Veo luces por todos lados en estas calles que me albergan,
me siento a ver pasar a la gente en cualquier bar,
observo miradas, gestos, analizo palabras sueltas,
y me embriago con el humo y el aroma a café
que gritan lágrgimas ajenas, pero siento como propias.
Me quiere vender flores una criatura sin infancia,
me ruega una moneda un vagabundo,
una moneda! tanto para él y tan poco para mi...
si yo pudiera arreglarlo todo con una moneda!
pero tal vez mi moneda sea ver claramente, cosa que no pasa,
y la gente sigue caminando esta ciudad.
Se va el tiempo y es imperceptible,
y arrastra corazones y odios en su ida,
se lleva instantes mágicos que parecían tallados
en el aire, pero después te das cuenta que se desvanecen,
la noche no termina jamás, aunque el tiempo se vaya.
Ya caminar no me lleva,
seguir llorando no alivia la presión de mi pecho
mirar sin ver no da claridad a la mente,
y así se llenan los bolsillos de nada
y se vacía el alma resquebrajada y los sueños...
que se reflejaban con las luces de esta ciudad despierta
desaparecen lentamente con el primer rayo de sol.
una percepción difusa del tiempo
y de su paso que no percibimos, pero se va,
nos atraviesa como si fuera un fantasma
presuroso por llegar a ninguna parte,
y vemos tal vez, lo que no es, y lo que no será.
Camino po una ciudad insomne
con sus ojos abiertos y bien atentos,
que distingue los pasos errantes de aquellos
que tienen a dónde ir,
puedo abrazarme con cualquiera en este momento,
en esta noche dónde me urge abrazar.
Un cuerpo vacío, uno que no quiero,
un cuerpo que no busqué pero que ahí está
como la costa del que lleva años perdido en el mar
la ilusión de estar a salvo, el espejismo oscuro
y engañoso otra vez de la visión difusa.
Mientras que extrañar ya no tiene caso,
porque se me borraron las líneas de tu boca
dibujadas con arena, con este viento casi intencional.
Porque pasaron ya tantos días sin la sensacion de compañía
que mi cuerpo no entiende que es, y acepta lo que hay,
extrañar...que era extrañar?
Veo luces por todos lados en estas calles que me albergan,
me siento a ver pasar a la gente en cualquier bar,
observo miradas, gestos, analizo palabras sueltas,
y me embriago con el humo y el aroma a café
que gritan lágrgimas ajenas, pero siento como propias.
Me quiere vender flores una criatura sin infancia,
me ruega una moneda un vagabundo,
una moneda! tanto para él y tan poco para mi...
si yo pudiera arreglarlo todo con una moneda!
pero tal vez mi moneda sea ver claramente, cosa que no pasa,
y la gente sigue caminando esta ciudad.
Se va el tiempo y es imperceptible,
y arrastra corazones y odios en su ida,
se lleva instantes mágicos que parecían tallados
en el aire, pero después te das cuenta que se desvanecen,
la noche no termina jamás, aunque el tiempo se vaya.
Ya caminar no me lleva,
seguir llorando no alivia la presión de mi pecho
mirar sin ver no da claridad a la mente,
y así se llenan los bolsillos de nada
y se vacía el alma resquebrajada y los sueños...
que se reflejaban con las luces de esta ciudad despierta
desaparecen lentamente con el primer rayo de sol.
Ya no pienso.
Escucho los gritos de mi alma
que pugna por liberarse,
la siento moverse dentro mio con
frenesí incomprensible para mi mente inquieta.
Se sienten ruidos, extraños ruidos,
los lazos se quiebran y se sueltan los cabos,
vuela al fin, libre, como nunca, como siempre.
Con los peores ojos,
ojos ciegos que no quieren ver lo que dejé atrás,
con el sol de frente que no encandila,
y con la fe entre las manos como la bendición del agua
en medio del desierto va mi alma, libre.
Es preciso caminar solo, tan necesario que hasta duele
pero los pies descalzos saben dónde pisar,
para no caer en las mismas huellas, para trazar un sendero
distinto, los pies descalzos y la orilla fresca del mar
que me acompaña, que limpia con su espuma efímera el cansancio.
Ya no pienso que seré, vivo lo que soy,
me ofrezco al viento con lo poco que tengo, para que me lleve
y en sus manos poder descansar al menos un rato,
sólo un rato de merecido descanso para el cuerpo angustioso
que incansable busca la salida del laberinto oscuro.
Ya no pienso que pasó, simplemente lo agradezco, lo acepto,
internalizo mi miedo y saco afuera las dudas,
me despojo de polvo acumulado en el tiempo y sacudo mi letargo,
empieza todo otra vez, conmigo, con mi sombra compañera como´
único equipaje, con la virtud de los sueños por soñar,
con la esperanza de ayer, y la ilusión de mañana.
que pugna por liberarse,
la siento moverse dentro mio con
frenesí incomprensible para mi mente inquieta.
Se sienten ruidos, extraños ruidos,
los lazos se quiebran y se sueltan los cabos,
vuela al fin, libre, como nunca, como siempre.
Con los peores ojos,
ojos ciegos que no quieren ver lo que dejé atrás,
con el sol de frente que no encandila,
y con la fe entre las manos como la bendición del agua
en medio del desierto va mi alma, libre.
Es preciso caminar solo, tan necesario que hasta duele
pero los pies descalzos saben dónde pisar,
para no caer en las mismas huellas, para trazar un sendero
distinto, los pies descalzos y la orilla fresca del mar
que me acompaña, que limpia con su espuma efímera el cansancio.
Ya no pienso que seré, vivo lo que soy,
me ofrezco al viento con lo poco que tengo, para que me lleve
y en sus manos poder descansar al menos un rato,
sólo un rato de merecido descanso para el cuerpo angustioso
que incansable busca la salida del laberinto oscuro.
Ya no pienso que pasó, simplemente lo agradezco, lo acepto,
internalizo mi miedo y saco afuera las dudas,
me despojo de polvo acumulado en el tiempo y sacudo mi letargo,
empieza todo otra vez, conmigo, con mi sombra compañera como´
único equipaje, con la virtud de los sueños por soñar,
con la esperanza de ayer, y la ilusión de mañana.
viernes, 10 de septiembre de 2010
En mi piel
Seguís allí por que sos como una sombra
que no puede borrarse con nada,
estás siempre presente porque te siento y sos,
como el sol, qeu está aunqu lo escondan
algunas nubes.
Siento el camino qeu recorren esas manos
en mi espalda siempre feliz de recibirte
con sus poros abiertos ante tu tacto sutil,
estás tan cerca que no puedo alcanzarte,
ni verte siquiera de tan cerca que estás.
Llevo en mi piel la fragancia de la tuya
y la sombra de tus ojos cuando me miraban
llevo fresco el aliento del ese beso
que me diste sin saber que sería el último,
llevo tu historia grabada.
Ardiente esta piel que te desea,
y qeu sueña con algo tan simple
como un abrazo desnudo, desprovisto de
pesadas cargas y rencores oxidados,
ardiente piel qeu en mi cuerpo te sueña
y tal vez, una noche de estas, vos me despiertes.
que no puede borrarse con nada,
estás siempre presente porque te siento y sos,
como el sol, qeu está aunqu lo escondan
algunas nubes.
Siento el camino qeu recorren esas manos
en mi espalda siempre feliz de recibirte
con sus poros abiertos ante tu tacto sutil,
estás tan cerca que no puedo alcanzarte,
ni verte siquiera de tan cerca que estás.
Llevo en mi piel la fragancia de la tuya
y la sombra de tus ojos cuando me miraban
llevo fresco el aliento del ese beso
que me diste sin saber que sería el último,
llevo tu historia grabada.
Ardiente esta piel que te desea,
y qeu sueña con algo tan simple
como un abrazo desnudo, desprovisto de
pesadas cargas y rencores oxidados,
ardiente piel qeu en mi cuerpo te sueña
y tal vez, una noche de estas, vos me despiertes.
viernes, 3 de septiembre de 2010
Calles mojadas
Se cubre la ciudad de un agua infinita,
copiosa lluvia envuelve en cada gota a las palbras
que resbalan calle abajo hasta llegar al rio,
hasta ahogarse.
Llueve en la ciudad y los paso van en falso,
saltar cada charco es un dolor en las piernas,
es una bofetada al alma inundada,
mi calles están cubierta de esta inclemente lluvia.
Puede lavar este agua y llevarse lo que no quiero,
pero en su afán de mojarlo todo cae incesante,
cuantas penas encierran esas diminutas gotas!
o será el llanto encadenado de tanta gente?
De cristales empañados y desventuras podría hablar,
de tantos desencuentros seguidos también,
de tu ausencia, de mi soledad, de mi dolor incomensurable
de mi soledad crónica y de tantas cosas, mas tambien.
Prefiero callar hoy, que el agua me lleve y la vida también
que el dolor se quede ahí y se vaya cuando quiera,
que el destino dibuje el mapa para caminar,
o resbalar en estas calles mojadas.
copiosa lluvia envuelve en cada gota a las palbras
que resbalan calle abajo hasta llegar al rio,
hasta ahogarse.
Llueve en la ciudad y los paso van en falso,
saltar cada charco es un dolor en las piernas,
es una bofetada al alma inundada,
mi calles están cubierta de esta inclemente lluvia.
Puede lavar este agua y llevarse lo que no quiero,
pero en su afán de mojarlo todo cae incesante,
cuantas penas encierran esas diminutas gotas!
o será el llanto encadenado de tanta gente?
De cristales empañados y desventuras podría hablar,
de tantos desencuentros seguidos también,
de tu ausencia, de mi soledad, de mi dolor incomensurable
de mi soledad crónica y de tantas cosas, mas tambien.
Prefiero callar hoy, que el agua me lleve y la vida también
que el dolor se quede ahí y se vaya cuando quiera,
que el destino dibuje el mapa para caminar,
o resbalar en estas calles mojadas.
jueves, 2 de septiembre de 2010
Salir a buscar
Hay calles para andar
hay caminos para gastar los pasos
rincones dónde buscar esa mirada
que se ha perdido en el tiempo.
Almas confundidas que se cruzan
y esta calle abarrotada de nadie
llena de ausencias presentes y silenciosas
que corona las palabras no dichas jamás.
Para que buscar esos labios
que ya no besan?
para que salir al maremoto humano
cuando no se nadar?
Pero todavía tengo esta ciudad mia
que no duerme, para prenderme todas las luces
y que pueda buscar el color de esa voz
que se ha enmudecido lentamente.
Voy a salir, los pies me lo piden
y sin propia voluntad camino la noche azulada,
huelo los azahares y los jazmines de mi infancia
como un viaje en el tiempo sin quererlo.
Aunque no encuentre lo uqe busco voy a salir,
por más que sepa qeu ya se ha marchado mi amor
volveré a pisar estas calles entreveradas
para ver si quizás, por algún designio te vuelva a encontrar.
hay caminos para gastar los pasos
rincones dónde buscar esa mirada
que se ha perdido en el tiempo.
Almas confundidas que se cruzan
y esta calle abarrotada de nadie
llena de ausencias presentes y silenciosas
que corona las palabras no dichas jamás.
Para que buscar esos labios
que ya no besan?
para que salir al maremoto humano
cuando no se nadar?
Pero todavía tengo esta ciudad mia
que no duerme, para prenderme todas las luces
y que pueda buscar el color de esa voz
que se ha enmudecido lentamente.
Voy a salir, los pies me lo piden
y sin propia voluntad camino la noche azulada,
huelo los azahares y los jazmines de mi infancia
como un viaje en el tiempo sin quererlo.
Aunque no encuentre lo uqe busco voy a salir,
por más que sepa qeu ya se ha marchado mi amor
volveré a pisar estas calles entreveradas
para ver si quizás, por algún designio te vuelva a encontrar.
Que más?
Qué más podría darte?
acaso mis ojos para que sientas lo que yo
cuando te veo?
Habrá algo que no te haya dado?
mi tiempo, mis dudas, los misterios?
Tal vez podría darte mis pies
para que sientas las piedras en mi camino.
Qué más podría darte?
Si me lo pidieras, esta vida,
porque creo en la otra y en esa,
tal vez volvamos a encontrarnos.
Podría darte mis excusas y mis cuentos
algunas mentiras que ya no me sirven,
te podría dar ese día que no es mio
pero, qué más podría darte?
Si creí que el universo todo te había entregado
si pensé que mi alma ya era tuya desde antes,
si casi me convezo de haberte entregado la luna
y todos sus demonios.
Qué más? que más podría darte esta noche?
si alma no tengo, si los ojos me faltan
si los pies están cansados y mi sangre helada?
acaso mis ojos para que sientas lo que yo
cuando te veo?
Habrá algo que no te haya dado?
mi tiempo, mis dudas, los misterios?
Tal vez podría darte mis pies
para que sientas las piedras en mi camino.
Qué más podría darte?
Si me lo pidieras, esta vida,
porque creo en la otra y en esa,
tal vez volvamos a encontrarnos.
Podría darte mis excusas y mis cuentos
algunas mentiras que ya no me sirven,
te podría dar ese día que no es mio
pero, qué más podría darte?
Si creí que el universo todo te había entregado
si pensé que mi alma ya era tuya desde antes,
si casi me convezo de haberte entregado la luna
y todos sus demonios.
Qué más? que más podría darte esta noche?
si alma no tengo, si los ojos me faltan
si los pies están cansados y mi sangre helada?
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