Si soplás estos nubarrones que oscurecen
la tarde, tal vez esté ahí parado, observando,
quieto en mis cavilaciones profundas.
Tal vez, sólo tal vez, detenga mis pasos al oír tu voz,
y me quede un rato por tu lugar,
para ver si tenés algo para decirme.
Y puede que descorra las cortinas que empañan tus ojos
para ver si queda algo de esa transparencia acuosa
que supo inundarme, pero quizás parta antes de hacerlo.
Bajo este cielo vertiginoso que cambia colores,
que amenaza con una lluvia peligrosamente
melancólica, estoy, estás, o ¿serán las sombras?.
Puede ser que me quede inmóvil, pétreo, en el mismo lugar,
tan quito que ni el aire se mueva a mi alrededor,
puede ser que la quietud sea mi estilo, mi estrategia.
Podrías marchar tan lejos que ni tus pasos ni tu sombra
te alcancen, volar por cielos desconocidos hasta algún páramo
en el que te encuentres totalmente sola.
¿Y si me quedo en la misma noche aquella, con el tiempo detenido,
y las agujas del tiempo queriendo rozar los primeros momentos del día
para esperar tu decisión?
Pero quizás cuando tu alma cansada de buscar entre tantas,
se detenga sedienta a querer beber de mi boca...
quizás no esté, no sea yo, me haya ido, para no volver jamás.
Adelante, sean bienvenidos
Bienvenidos a mi mundo, al refugio de mis ideas, al lugar donde puedo sin ningún temor expresar lo que siento y lo que me pasa "en tiempo real". Realmente es toda una experiencia y quiero compartirla con quien quiera leer.
viernes, 26 de noviembre de 2010
domingo, 7 de noviembre de 2010
Duermo con fantasmas
La noche es una garra poderosa
que te atrapa sin darte chances de escapar
se te cae encima con su poderosa oscuridad.
Danzan las sombras en las paredes
y las luces que parpadean te transportan,
te llevan a un plano difuso y desconocido.
Y sin poder dormir por los pensamientos que acechan,
recorro la casa silenciosa y me pierdo,
el pasillo es tan largo que parece infinito.
Pensarte es cruel, pensarte es agonizar cada segundo,
y sentir la lejanía en la piel que se quiebra,
con cada latido de un corazón acelerado y roto.
Me acuesto con los fantasmas, con los que no quiero,
con imágenes asesinas a un corazón en llamas que desea todavía,
me acuesto con los fantasmas de lo que es y no tengo.
Duermo el sueño entrecortado de la agitación,
y la noche sigue bajando su puño sobre mi cabeza aturdida,
que sólo piensa en cuantos besos estás regalando.
Si pudiera matar lo haría, si pudiera volar lejos, me iría,
si pudiera no pensar en tu cuerpo en otros brazos, no pensaría
si pudiera borrarte de mi, me aliviaría.
que te atrapa sin darte chances de escapar
se te cae encima con su poderosa oscuridad.
Danzan las sombras en las paredes
y las luces que parpadean te transportan,
te llevan a un plano difuso y desconocido.
Y sin poder dormir por los pensamientos que acechan,
recorro la casa silenciosa y me pierdo,
el pasillo es tan largo que parece infinito.
Pensarte es cruel, pensarte es agonizar cada segundo,
y sentir la lejanía en la piel que se quiebra,
con cada latido de un corazón acelerado y roto.
Me acuesto con los fantasmas, con los que no quiero,
con imágenes asesinas a un corazón en llamas que desea todavía,
me acuesto con los fantasmas de lo que es y no tengo.
Duermo el sueño entrecortado de la agitación,
y la noche sigue bajando su puño sobre mi cabeza aturdida,
que sólo piensa en cuantos besos estás regalando.
Si pudiera matar lo haría, si pudiera volar lejos, me iría,
si pudiera no pensar en tu cuerpo en otros brazos, no pensaría
si pudiera borrarte de mi, me aliviaría.
lunes, 1 de noviembre de 2010
Recuerdos lejanos
Memoria intacta que se derrite
bajo el ardor estival,
recuerdos que se clavan en el corazón
y al caerse dejan sus marcas
como clavos sacados de una pared.
Algunos pocos instantes bastaron
para dejar un sello indeleble y eterno,
una mirada introspectiva
y saltan a la luz los recuerdos y los dolores
una mirada hacia afuera
y el horizonte se hace tan lejano como imposible.
Y allí anidan las aves que clavan sus garras,
se alimentan de mi cuerpo inerte
y emprenden un vuelo rapaz y veloz hacia la nada,
dónde mis ojos abiertos ya no pueden ver.
Arde el cuerpo en la lejanía,
se desgrana tan lento el tiempo
que hasta casi puedo tomarlo entre mis manos,
pero nunca podré hacer que retroceda,
como si fuera una broma cruel del destino.
y la noche asesina mis sueños,
y la luna rota cae en lluvia inclemente
sobre mi cama vacía,
y la vida corre más veloz que el viento
y la soledad me abraza con toda su fuerza.
bajo el ardor estival,
recuerdos que se clavan en el corazón
y al caerse dejan sus marcas
como clavos sacados de una pared.
Algunos pocos instantes bastaron
para dejar un sello indeleble y eterno,
una mirada introspectiva
y saltan a la luz los recuerdos y los dolores
una mirada hacia afuera
y el horizonte se hace tan lejano como imposible.
Y allí anidan las aves que clavan sus garras,
se alimentan de mi cuerpo inerte
y emprenden un vuelo rapaz y veloz hacia la nada,
dónde mis ojos abiertos ya no pueden ver.
Arde el cuerpo en la lejanía,
se desgrana tan lento el tiempo
que hasta casi puedo tomarlo entre mis manos,
pero nunca podré hacer que retroceda,
como si fuera una broma cruel del destino.
y la noche asesina mis sueños,
y la luna rota cae en lluvia inclemente
sobre mi cama vacía,
y la vida corre más veloz que el viento
y la soledad me abraza con toda su fuerza.
Cuanto más?
Cuántas bocas más pasarán?
cuántos cuerpos profanando espacios?
cuánta desesperación se junta y te hace
vulnerable a la primera palabra vacía?
Cuántas promesas te ha roto...? y sin embargo.
Cuántas noches como ésta quedan?
que tan grande puede ser este hueco?
cómo se puede besar el recuerdo?
cuándo explotará el dolor para irse finalmente?
cuántas manos sucias seguirán tocando?
Cuánta pena llevás sobre tus hombros?
cómo podés creer que así tu corazón se aliviará?
cuántas noches como ésta quedan,
que ni el llanto lava la sangre demis manos?
Cómo puede la nostalgia golpear mi puerta
y penetras tan fácilmente enlos confines de mi mente?
Cómo puden caminar mis pasos,
si se han perdido hace tiempo?
cómo pueden abrazar mis brazos,
si a cda intento sólo abrazan el vacío?
cómo puede llamarse vida, si es una muerte lenta?
Cuantas noches más como ésta quedarán?
cómo puede la nostalgia golpear mi puerta
y penetrar tan fácilmente en los confines de mi mente?
cuántos cuerpos profanando espacios?
cuánta desesperación se junta y te hace
vulnerable a la primera palabra vacía?
Cuántas promesas te ha roto...? y sin embargo.
Cuántas noches como ésta quedan?
que tan grande puede ser este hueco?
cómo se puede besar el recuerdo?
cuándo explotará el dolor para irse finalmente?
cuántas manos sucias seguirán tocando?
Cuánta pena llevás sobre tus hombros?
cómo podés creer que así tu corazón se aliviará?
cuántas noches como ésta quedan,
que ni el llanto lava la sangre demis manos?
Cómo puede la nostalgia golpear mi puerta
y penetras tan fácilmente enlos confines de mi mente?
Cómo puden caminar mis pasos,
si se han perdido hace tiempo?
cómo pueden abrazar mis brazos,
si a cda intento sólo abrazan el vacío?
cómo puede llamarse vida, si es una muerte lenta?
Cuantas noches más como ésta quedarán?
cómo puede la nostalgia golpear mi puerta
y penetrar tan fácilmente en los confines de mi mente?
sábado, 23 de octubre de 2010
La Confusión
Cuando no hay líneas que delimitan,
cuando el camino son los propios pasos,
cuando la mente te dibuja emboscadas
y el oasis se seca en medio de la tormenta,
la vida da una vuelta de página y todo recomienza.
En el momento de trazar el punto final (?),
cuando la energía parece agotarse,
en las noches oscuras de viento tempestuoso,
cuando el mar endulza el agua, y se deja tomar,
y la sed ya no duele en tu garganta.
Entre la bruma de otra madrugada sin sueño,
cuando los pasos van y vienen sin sentido aparente,
allí entre tantas almas que deambulan
buscando unos ojos para hacer blanco,
cuando el alud baja de la montaña y parece sepultarte.
Cuando sentís la lejanía aún estando cerca,
cuando las luces quieren apagarse,
cuando todo, ya todo, parece que tiene un final,
cierro mis ojos, te veo entre sueños, vislumbro tu silueta
y vuelvo a creer que es posible el amor.
cuando el camino son los propios pasos,
cuando la mente te dibuja emboscadas
y el oasis se seca en medio de la tormenta,
la vida da una vuelta de página y todo recomienza.
En el momento de trazar el punto final (?),
cuando la energía parece agotarse,
en las noches oscuras de viento tempestuoso,
cuando el mar endulza el agua, y se deja tomar,
y la sed ya no duele en tu garganta.
Entre la bruma de otra madrugada sin sueño,
cuando los pasos van y vienen sin sentido aparente,
allí entre tantas almas que deambulan
buscando unos ojos para hacer blanco,
cuando el alud baja de la montaña y parece sepultarte.
Cuando sentís la lejanía aún estando cerca,
cuando las luces quieren apagarse,
cuando todo, ya todo, parece que tiene un final,
cierro mis ojos, te veo entre sueños, vislumbro tu silueta
y vuelvo a creer que es posible el amor.
sábado, 16 de octubre de 2010
De urgencias y otras necesidades
Me urge el olvido
me reclama el amor,
me encadenan mis raíces
me seduce el destierro
se oscurece la noche
se abrillantan las penas.
El hambre no calla,
los niños de hoy (los hambrientos)
(no)son el futuro,
las mentiras nos caen
nos embarran la cancha
los pesados pies sin rumbos
dejan sus huellas en la alfombra roja.
Me duele mirarte,
me lastima la indiferencia
se silencia la fe,
se derrumba otro sueño
se calma la sed, con el agua del mar
vuelve a doler la garganta
no puedo tomarla más.
Se rien de nosotros,
ni las sobras nos tiran
se burlan de nuestro destino
y se empachan con sus festines obsdenos.
Me sangra el alma,
se tuerce mi camino
merodea el amanecer por mi cama
ausente, vacía y desolada,
me reclama el amor
me obligo a olvidarte
merodea otro cielo
y sin alas quiero volar,
se me cansan los ojos
y balbuceo tu nombre
la boca se me llena de tu voz
pero ya no quiero nombrarte.
me reclama el amor,
me encadenan mis raíces
me seduce el destierro
se oscurece la noche
se abrillantan las penas.
El hambre no calla,
los niños de hoy (los hambrientos)
(no)son el futuro,
las mentiras nos caen
nos embarran la cancha
los pesados pies sin rumbos
dejan sus huellas en la alfombra roja.
Me duele mirarte,
me lastima la indiferencia
se silencia la fe,
se derrumba otro sueño
se calma la sed, con el agua del mar
vuelve a doler la garganta
no puedo tomarla más.
Se rien de nosotros,
ni las sobras nos tiran
se burlan de nuestro destino
y se empachan con sus festines obsdenos.
Me sangra el alma,
se tuerce mi camino
merodea el amanecer por mi cama
ausente, vacía y desolada,
me reclama el amor
me obligo a olvidarte
merodea otro cielo
y sin alas quiero volar,
se me cansan los ojos
y balbuceo tu nombre
la boca se me llena de tu voz
pero ya no quiero nombrarte.
viernes, 8 de octubre de 2010
Nos queda lo que no se pasa.
Queda el ardor en el alma
y las palabras que ya dije y repetiré,
quedan sombras a las que echarles luz
y muchas noches por delante,
pasan raudos los momentos de felicidad
pero quedan los recuerdos para rescatarte
cuando los sueños parecen desvanecerce.
Pasan días y meses, pasan años, mucho tiempo
pero quedan charcos para chapotear,
y hojas secas en otoño para hacerlas crujir,
queda la luz que hace brillar tu mirada
y la piel, todavía queda tu piel.
Queda algo de humedad en las manos,
la tibieza que se rehusa a irse de la cama
quedan los labios y queda la sed para ser saciada,
pasa casi inadvertida otra tarde,
pero queda el sol flotando sobre todos,
anaranjado atardecer que todavía nos queda.
Queda una foto escondida por ahí,
de tu vientre fecundo y de los buenos tiempos,
queda todavía el aroma de tu pelo,
dejando detrás de tus pasos algo de vos,
pasan las mismas estrellas en el mismo lugar cada noche
pero nos queda esa que una vez nombramos.
Pasa la vida, pasan esos momentos sin memoria
que nos recuerdan que todo pasa,
pero nos queda entre los dedos la misma sensación del primer día
nos quedan flotando esas caricias desprevenidas
y las ansias, nos quedan las ansias de volver a ser.
Queda el orgullo del legado,
el pequeño corazón que late por si solo y sus alitas,
que pronto aprenderán a volar solas,
queda el sueño roto y el deseo de repararlo
pasan los que no creen y te señalan,
pasan los burlones de mirada opaca
pero nos queda todavía una noche,
una sola noche más.
y las palabras que ya dije y repetiré,
quedan sombras a las que echarles luz
y muchas noches por delante,
pasan raudos los momentos de felicidad
pero quedan los recuerdos para rescatarte
cuando los sueños parecen desvanecerce.
Pasan días y meses, pasan años, mucho tiempo
pero quedan charcos para chapotear,
y hojas secas en otoño para hacerlas crujir,
queda la luz que hace brillar tu mirada
y la piel, todavía queda tu piel.
Queda algo de humedad en las manos,
la tibieza que se rehusa a irse de la cama
quedan los labios y queda la sed para ser saciada,
pasa casi inadvertida otra tarde,
pero queda el sol flotando sobre todos,
anaranjado atardecer que todavía nos queda.
Queda una foto escondida por ahí,
de tu vientre fecundo y de los buenos tiempos,
queda todavía el aroma de tu pelo,
dejando detrás de tus pasos algo de vos,
pasan las mismas estrellas en el mismo lugar cada noche
pero nos queda esa que una vez nombramos.
Pasa la vida, pasan esos momentos sin memoria
que nos recuerdan que todo pasa,
pero nos queda entre los dedos la misma sensación del primer día
nos quedan flotando esas caricias desprevenidas
y las ansias, nos quedan las ansias de volver a ser.
Queda el orgullo del legado,
el pequeño corazón que late por si solo y sus alitas,
que pronto aprenderán a volar solas,
queda el sueño roto y el deseo de repararlo
pasan los que no creen y te señalan,
pasan los burlones de mirada opaca
pero nos queda todavía una noche,
una sola noche más.
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