Adelante, sean bienvenidos

Bienvenidos a mi mundo, al refugio de mis ideas, al lugar donde puedo sin ningún temor expresar lo que siento y lo que me pasa "en tiempo real". Realmente es toda una experiencia y quiero compartirla con quien quiera leer.

jueves, 24 de marzo de 2011

Ruidos

Un silencio atronador
arremete contra mi mente adormecida,
las palabras silentes rompen la noche
y derriten mis oídos que no quieren oír.

Mi paso circunstancial me lleva lejos,
de mi sombra, de mis temores más férreos
de mi propia locura sosegada cuando puedo ver,
el contorno de tu risa, en el fondo de tus ojos.

Se alzan los muros de la inconciencia,
y sólo las palabras pueden quebrar semejante barrera,
tan sólo las palabras,
las que digo, las que callo, las que siento y las que escribo.

Se mezclan los silecios con voces apabullantes,
se entreveran miradas indecisas con pasos sigilosos,
se arma un rompecabezas complejo con lo que quiero decir y callo
y los ruidos se esparcen por mis venas como un veneno letal.

Pero cuando el ruido se convierte en tu voz,
cuando los sonidos agitados aplacan su intensidad
y oigo tus pasos acercarse, el temor reverencial se muere,
el muro se derriba, y las palabras florecen.

domingo, 20 de marzo de 2011

Deshacer


No hay forma de borrar lo escrito,
las marcas irán con nosotros siempre y dónde vayamos,
la piel será testigo en el tiempo de lo fuimos,
de lo que derramamos sobre ella y nos llevaremos al otro lado.

No se puede negar aquello que ha pasado y fue sincerero,
aquello en lo que creímos y nos desilusionó después,
no se pueden callar las palabras que nos dijimos
pues aún resuenan en el alma ahora vacía.

Tengamos la certeza de que si terminó,
fue porque en algún momento ha comenzado, y prosperó
en nuestro interior cual frágil semilla azotada por el vendaval,
tengamos la esperanza de que algún brote haya sobrevivido.

Tuvimos el tiempo y lo desperdiciamos,
tuvimos el futuro en nuestras manos y nos burlamos de él,
tenemos ahora el pasado en nuestras espaldas y nos duelen los pasos
por no saber a dónde ir, por no tener con quien.

No podremos ocultarle jamás al tiempo nuestra historia,
no nos libraremos aunque querramos del amor que nos unió,
porque el fruto ha germinado y florece día a día bajo el mismo sol
que un día nos dijo adiós.

Buscando caminos


Parece como si mi sombra se desenganchara de mi cuerpo,
como si me mostrata el camino, o quisiera irser por fin,
de este agotador sendero sin aparente destino.

Camino y ella va unos pasos delante, con movimientos propios,
y ya no dependiendo de los mios, como si la luz que se proyecta
por detrás de mi cuerpo no fuera más que eso, y su razón de ser.

Y se estira hasta donde no puedo alcanzarla,
es inútil, mis brazos intentan tocarla, detenerla en su marcha,
pero el paso decidido es más que mi tibio andar y se va.

Sombra que un día fueron dos, sombra que un día fue una sola,
fusionada con el contorno vecino del que hoy no queda ni el mínimo rastro,
sombra que se escapa de un cuerpo reseco, de un alma fría.

Me vence el desgano, se apropia de este envase una desidia fatal,
que logra convencer al cuerpo de quedarse en perfecta quietud, esperando,
¿esperando?, ¿que el tiempo se agote por completo?, tal vez.

Mientras las luces juegan a mi alrededor y la sombra es cada vez más lejana,
ahogo un repentino llanto contra mi garganta dura, oprimo mis cuerdas vocales
para no emitir sonido, y que mi sombra se vaya, en busca de un mejor camino.

domingo, 13 de marzo de 2011

Tiempo.

Lo que disgusta del tiempo
no es las marcas que pueda dejar,
ni su transcurrir cancino o acelerado,
lo que disgusta del tiempo es que se va.
Mientras la piel recibe una caricia,
y aunque su tibieza dure unos instantes
no llegamos nunca a comprender que eso,
un décima después formará parte del pasado
que no volverá y que jamás se repetirá del mismo modo.
Lo que disgusta del tiempo es saber que
lo que estamos viviendo aquí y ahora, se desvanecerá
tan pronto que ni el más lúcido podría comprender el porqué.
Lo que disgusta del tiempo es vivir anclado en lo que fue,
o con la perturbación del deseo por lo que queremos que sea.
Lo que disgusta del tiempo, es que se va.

lunes, 7 de marzo de 2011

En silencio

No hay gritos que rompan la noche
paladeo las palabras, las siento en mi boca
y las trago cómo un dulce elixir de silencio,
las letras se mecen en silenciosa melodía
y se desvanece el decir.
Los ojos entrecerrados simbolizan mi cansancio,
pesado, mi cuerpo yace junto a mi letras agobiadas
no quedan palabras, apenas rastros de pensamientos
maliciosos que procuran derramar su veneno en mi mente,
pero estoy demasiado cansado para luchar contra ellos.
El silencio es liviano, débil pero decidio,
el silencio es sueño repetido cada noche
y es placebo para las heridas que no cierran,
para las venas abiertas en revoltoso borbotón.
No quedan ni susurros que alteren este transe,
apenas el debilitado zumbido de la nada absoluta
que va menguando con los segundos,
en silencio me quedo, guardando mis palabras,
para cuando tenga el valor, otra vez, de decir.

domingo, 6 de marzo de 2011

Dualidad Inocultable

Abrumado cuando te tengo,
vacío si no estás,
exhausto de perseguir tu sombra,
inmóvil cuando no tengo que cuidar de vos,
se me parte el corazón a cada momento,
no hay felicidad plena
cuando en tu compañía desandamos las horas,
y hay un sufrimiento tangible y cristalino
como el agua, cuando te vas.

Quisiera tenerte siempre, verte reír,
quisiera reir tambíen con vos,
pero este alma incompleta no sabe disfrutarte,
este corazón acorralado no puede abrazarte del todo,
lo siento y me duele que así se me vaya este tiempo.

Estás creciendo, inevitable como los otoños,
van creciendo las alas y se que voy a maldecirme más tarde,
se que no hay retorno y la vida se va, inexorable, se va.
Espero algún día puedas comprender esta dualidad,
este dulce dolor que me cuasa tu presencia y tus idas,
espero que algún día me puedas perdonar.

No es falta de amor, es agobio para un corazón cansado,
no es falta de paciencia,
es el desborde de las sensaciones que no puedo ocultar,
me voy detrás de un atardecer a llorar a escondidas,
para que no llores por verme así,
no es falta de amor, es no saber como amar.

domingo, 6 de febrero de 2011

Faltas y vacíos (Extrañar)

El mundo me queda grande,
todos los océanos juntos son apenas una gota
en la inmensidad de mi vacío.

Un eco atronador se expande velozmente
sin encontrar oposición, paredes ni nada que lo dentega,
mi voz se va hacia el infinito, hacia dónde nunca llegué.

Sin aquellos ojos dónde apoyarme cuando no se dónde mirar,
sin los sonidos de la presencia, aunque sea lejana, mínima
de los pasos que circundan mi vida.

Sin percibir el transcurrir de los días, sin percatarme
que la escenografía cambia y el sol se esconde cada tarde
para resurgir esplendoroso a la mañana siguiente.

Emulando a Adán en los primeros días de la creación divina,
con la absoluta libertad de ir a ningún lugar, pues nada existe
y los caminos no se han trazado aún, detenido.

Mares que no son más que una masa amorfa de agua indecisa
que no sabe por dónde correr, silencio, atronador silencio
que no es capaz de quebrar mi más aterrador grito solitario.

Me pregunto y replanteo infinitas veces el devenir de mi vida,
intento dejarme llevar por el azar y el destino que voy escribiendo
y por el instinto animal de mi cuerpo hambriento.

Mientras no hay respuestas, más allá de mis pensamientos ahogados,
mientras mis palabras no tienen correspondencia en otra voz
y mis manos, mis manos siguen queriendo tocarte.

Qué difícil resulta definir el vacío, (¿la ausencia de lo que estuvo?)
cuán complejo es tratar de advertir el final de estas sensaciones,
mientras más lo pienso, más adentro de un pozo sin fondo me siento caer.