Adelante, sean bienvenidos

Bienvenidos a mi mundo, al refugio de mis ideas, al lugar donde puedo sin ningún temor expresar lo que siento y lo que me pasa "en tiempo real". Realmente es toda una experiencia y quiero compartirla con quien quiera leer.

viernes, 21 de junio de 2013

(II)

Viejos silencios a nuevas preguntas,
que todavía rondan mi cabeza haciéndome perder
en el laberinto de interrogantes que me plantea
mi propia existencia, inquietudes irresueltas que se agolpan
en mi atribulada cabeza cada noche, justo a la hora de dormir.
Cuando los fantasmas salen a hacer lo suyo, cuando el viento
duro golpea los vidrios del pensamiento y sacude los recuerdos borrosos
retorciendo mi cuerpo en un estertor fulminante.

Aunque en mis prolongados silencios me encuentro,
aunque en esas pausas que me regala la mente veo, huelo, toco
pequeños momentos fugaces como el relámpago pero intensos
del mismo modo, en silencio y soledad me muevo, respiro, vivo.

Pero duelen los ojos de tanto mirar sin ver,
arden las entrañas de tanto en tanto esgrimiendo necesidades
poco palpables, irreales. Ya roto mi silencio por palabras lejanas
hirientes algunas, a las que intento no prestarles antención, palabras,
risas, muecas sonoras en sus rostros desfigurados por el placer del dolor ajeno.

Pero a mi, a mi dejame en silencio,
que en silencio llegan mis emociones más sensibles,
mis llantos más verdaderos, mis ganas de tocarte con las manos bien abiertas,
mi ansias de recorrerte sin sentir pena, sin pensar en quien pasó antes por tu piel,
en silencio imagino que un día, al abrir la puerta, las sombras no me envuelvan,
y el olor de tu presencia me altere la mente otra vez.

Así está bien.

No, no....me niego otra vez,
no toques nada, que nada cambie,
no busco revancha, ni redención ni nada
que quede todo exactamente así como está ahora.

Tampoco quisiera volver a vivir para "equivocarme más",
¿quien querría cometer errores del pasado pero peores?,
pero no toques nada, que no se de vuelta la página, quiero
ver como todo sigue así de agitado, como se agrieta y se rompe.

Quiero ir despacio pero hasta el fondo, a tocar con mis manos el fin,
quiero tan solo eso, dormir una siesta entrelazado a piernas extrañas,
sentir el penetrante azufre en mis narices y ardor de las tripas que estuvieron
durante tanto tiempo muertas y hoy renacen porque si.

Por eso te pido que no cambies,
pues verte siempre igual me recuerda que tus ojos son inhumanos,
tus labios venenosos y tus palabras filosas como el frío en la cara,
no toques ni una coma de estas oraciones, se vos, se igual, se el final.

Verte igual es mi última esperanza, para convencerme,
para sentirme libre de tus cadenas de años, para volar tan libre como pueda,
tan liviano como mis huesos me lo permitan...mientras tanto,
vos no cambies.

martes, 4 de diciembre de 2012

( I )




Es el hedor de este no saber,
un resplandor en tus ojos cuando me ven
y mi sombra detrás del sol
eclipsando mi pensamiento y mi hacer.

Son los pasos que ya no doy,
los que di en falso un ayer,
los que tal vez vuelva  dar, o no,
los que me dejan quieto a dónde esté.

Y mientras el tiempo se va,
mis heridas cubro con tu sal,
enchido de glorias pasadas el corazón
no se atreve a cruzar el umbral.

Con la tozudez a cuestas sigo,
con mi impaciencia atada voy
con mis medias palabras digo
con mis manos abiertas doy.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Palabras (Sordas, zumbantes y de las otras)

Estas palabras tiñen la realiad
con los colores que queremos ver,
palabras que ocultan,
que al salir alborotadamente
ahogan pensamientos oportunos,
palabras que roban nuestro sueño, que matan.

Escasas letras anunadas unas a otras
que conforman un cinturón
cada vez con más agujeros, palabras que aprietan
que se ciñen a la cintura para llevarlas
para que no se pierdan, como un recordatorio mordaz.

Si lo pienos, son apenas unos trazos
unos dibujos garabateados en un papel invisible,
livianos y sin color, que se evaporan al sol
perdiéndose en la inmensidad de tantos cielos,
que no abarco con la simple mirada.

Estas palabras que deciden matar o dejar vivir,
dar esperanza o sentenciar unos cuantos destinos,
pequeñas armas de destruccion masiva,
y a la vez, cura de tantos males, sonidos sibilantes
que atraviesan el denso aire,
palabras que no se dicen y no se callan.

Quisiera detenerme a oirlas susurrándoles a lso árboles,
quisiera empaparme con ellas en este desierto
remontar la noche absurdamente azul y penetrar sigilosamente
en sus misterios mejor guardados,
quisiera apoderarme de algunas cuantas, para no vivir del silencio,
para no morir callado.

lunes, 29 de octubre de 2012

No hay peor ciego...


Sin ver ni oír,
sin querer ver ni oir,
sin creer que no quiero,
pero por cierto, no quiero
ni oir ni ver.

Tus palabras punzantes,
el zumbido de tus ojos agudos
que circundan mis pensamientos infantiles
ese deseo inverosímil de recuperar
una llama encendida bajo el mar.

Sin llegar al destino que nunca me fije
emprendiendo un viaje con los pies enterrados
detrás de la noche espero, y pienso en cosas
que no recuerdo de este lado del día.

No hay peor ciego que el que no quiere oir,
las sentencias que proclamaron tus labios
jueces y verdugos de mi destino,
destino que debió, pero que nunca fue mio.

Y mi  voluntad que jamás prosperó en mi,
y mis ojos que no quieren oír
lo que tus ojos no ven,
mientras mis entrañas arden desconcertadas.

¿Cómo oir tus ojos?
¿Cómo ver tus palabras?
¿Cómo volar sin alas?
¿Cómo seguir si de mi fe quedan despojos?

jueves, 25 de octubre de 2012

Tiempo

Va,
camina,
corre,
se arrastra,
vuela.
Se convierte en finas gotas
hasta casi evaporarse.
Parece desintegrado pero siempre avanza
inflexible.
Y lo trágico puede ser esperarlo,
pues él nunca lo hizo, no lo hace y no lo hará,
el tiempo no espera.
Justamente el itempo no tiene tiempo para detenerse
a esperar que haremos con él,
es impiadoso, jamás se nos pondrá a la par
a llorar nuestras angustias,
ni siquiera es benévolo con los momentos felices,
parecería empeñarse en ser más veloz ante éstos.
El tiempo no tiene tiempo,
¿Y si no tiene tiempo que nos queda a los mortales?
ir,
caminar,
correr,
arrastrarnos,
volar...¿qué más?

martes, 9 de octubre de 2012

Camila

(El amor de un padre a un hijo no se puede comparar, mucho más que todo no si vos sabés)




Infinitos ojos para verte
infinitas manos para llevarte
infinitos brazos para abrazarte
fruto de mi fruto,
sangre de mi sangre.
Tan chiquita y tan intensa
es tu mirada,
que me dice todo
cuando no me decís nada.
Tan exactas tus palabras
que calman mi ánimo
cuando creo que no me queda nada.
Redefiniste la palabra orgullo
cuando inflé mi pecho
al verte allí parada
con la bandera pintada en tu rostro
aún cuando no entendías que pasaba.
Mi chiquita gigante,
mi pequeña gota de sangre que se expande
aque brote frágil e inocente
que me saca del mundo,
cuando ya no me importa más nadie.
Hoy congelo el tiempo y lo imprimo
en mis ojos para siempre,
llevo en mi tacto aquel primer roce leve
que nos fundió una mañana,
y nos acompañará para siempre.